STREET BOBBER

HARLEY-DAVIDSON STREET BOBBER
El nombre con que hemos bautizado a esta preparación ya indica, antes de empezar a describirla, cuál es su origen. Hemos partido de una Street Bob 2018 y la hemos transformado siguiendo las directrices propias de la tendencia Bobber hasta concluir en la estética que tienes antes tus ojos.
La rueda delantera de menor diámetro y mayor balón es la primera exigencia de una moto de este estilo, así como dejarla a la vista, sin guardabarros. Un manillar ancho y anguloso, con los cables en su interior, con las empuñaduras ligeramente inclinadas hacia atrás y los puños de aspecto antiguo han sido los responsables de la primera parte de la posición de conducción. Ésta es cómoda, elevada y recuerda sin dudas a la de las Bobber que nos inspiran. Para rematar este aspecto era necesario, claro está, un asiento de muelles de generosas proporciones, situado bastante alto y configurando el triángulo manillar-reposapiés-sillín que confiere tanto carácter a la motocicleta.
La aleta trasera es una fabricación propia y el arco de tubo de acero que la sujeta se ha fijado al basculante mediante unas orejetas construidas para ello y soldadas al mismo. El lateral izquierdo de este conjunto incluye una pequeña cartera portaobjetos de cuero.
La otra parte importante de la estética de la Street Bobber es el depósito de gasolina, decapado completamente de la pintura original, trabajado con un dibujo realizado con lija eléctrica y con unos logos de Electra de los ’90 posteriormente lacados en mate.
Los pilotos traseros de intermitencia, que incluyen las luces de frenada y las de posición han sido recolocados más adelante que en el origen pero sin comprometer su funcionalidad.
Por último, los silenciosos son la mínima expresión de tales elementos, y están dotados de pequeñas porciones de filtro para eliminar parte del ruido, y se acompañan, en el otro extremo de la cadena alimentación-escape, de un filtro de aire Joker de gran caudal.

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